| La Noche Buena |
| Lic. Miguel Ángel Flores Aguilera |
¡Ya está aquí! Desde el primero de noviembre, y a veces desde antes, el comercio nos ha inundado de adornos, regalos, luces que nos señalan: ¡Ya viene la Navidad! Y desde el veinte de noviembre, ¡los arbolitos! Los anuncios comerciales tampoco se han hecho esperar: “¡compre, regale, demuestre cariño!”
Hay en todo ello algo de criticable, sobre todo cuando consideramos que a la Navidad se le está dando un sentido consumista que no tiene nada que ver con el sentido de celebración. Pero, por otro lado, es asombroso ver como prácticamente toda la humanidad, aún los que no creen en el Señor Jesús, o los que creen, pero sin que ello signifique nada en su vida, celebran estas fiestas.
Para nosotros, los católicos, esta temporada tiene un nombre especial: Adviento. Es un tiempo de gozosa espera; las cuatro últimas semanas antes de que celebremos el nacimiento del Niño en quién han sido bendecidas todas las naciones. Un tiempo de preparación, que muchos hacen más significativo mediante una mayor intensidad en la oración, el sacrificio, en la caridad hacia los que tienen menos.
En fin, es una época para disfrutar, para estar alegres, como seguramente estuvieron María y José a pesar de todos esos inconvenientes. Y, de seguro, su alegría era contagiosa y llegaba a los demás. Ese es, hoy, nuestro reto. Hacer que nuestra espera de la Navidad sea una espera alegre, no solo por los regalos y las fiestas, aunque hay que disfrutarlas también, y mucho. Celebramos, nada menos, el nacimiento de nuestro Dios hecho hombre, el principio de nuestra redención, la ocasión más gozosa de toda la historia.
La Nochebuena se celebra la noche del día 24 de diciembre, víspera del día de Navidad 25 de diciembre. Es la celebración cristiana del nacimiento de Jesús y las costumbres varían de unos a otros países pero es bastante común una reunión familiar para cenar y, sobre todo en los países protestantes, el hacer regalos.
Así se celebra en distintos países
Es costumbre en España el cantar villancicos acompañados de la pandereta y la zambomba, así como comer turrón, mazapán polvorones y otros dulces. Después, a medianoche, se celebra la Misa del Gallo, en la que se conmemora el nacimiento de Jesús.
En México se acostumbra presentar pastorelas, que son obras teatrales cortas -generalmente humorísticas- que tienen como argumento las vicisitudes que debe enfrentar un grupo de pastores y gente de pueblo para llegar a Belén a adorar al niño Jesús. También se celebran las posadas para las que se elaboran ponches, buñuelos y tamales; se prolongan hasta la noche y quiebran la piñata. La cena de Noche Buena es una de las fiestas familiares más importante del año donde algunas personas acostumbran ofrecerse regalos entre sí.
En Perú la costumbre es preparar desde días antes el "Nacimiento" o representación en figurillas del pesebre de Belén, con San José, María, los Reyes Magos, animalitos, pastores, plantitas, luces de colores, etc. También se arma un árbol navideño decorado con bolas, guirnaldas, luces de colores, etc. a cuyos pies se colocan los regalos que serán intercambiados. El 24 de diciembre se hace una cena familiar con pavo, puré de manzana, ensalada, panetón, chocolate caliente y champán. Las familias van a la Misa del Gallo. A la medianoche se hace "nacer" al Niño Jesús, se cantan villancicos y las personas se obsequian regalos. En las calles se queman fuegos artificiales, todo es un ambiente de algarabía. Al día siguiente, 25, las familias se visitan en las casas y se comparte.
En Puerto Rico las familias y amigos se reúnen para celebrar, cantar parrandas y compartir comidas tradicionales como arroz con gandules, lechón asado y pasteles. Las fiestas a veces siguen hasta la madrugada. En Navidad la gente comúnmente descansa la trasnochada de Nochebuena. A la medianoche se celebra la Misa del Gallo. Las personas van a la iglesia, escuchan la misa, los niños se visten de pastores y figuras alegóricas al Nacimiento: La Virgen María, San José, El Niñito Jesús, los Tres Reyes Magos, etc.
En República Dominicana es costumbre que los hijos viajen a casa de sus padres y abuelos donde reunidos cenan el tradicional pollo horneado y puerco en puya (cerdo empalado y asado), ensalada rusa y moro de guandules con coco, acompañado con lerenes, pasteles en hojas y frutas como manzanas, uvas, peras y nueces; toda la cena se acompaña de vinos, dulces navideños y cerveza. Después de la reunión salen de casa en casa para compartir y juntarse con las viejas amistades compartiendo regalos y villancicos; todo como parte de la Nochebuena. En las casas no falta el árbol de navidad mientras que las ciudades y pueblos se adornan con muchas luces y son presentadas obras teatrales. En los parques se recrea el Nacimiento con actores que encarnan a pastores, magos que recorren las calles de los pueblos en busca del niño que ha nacido hasta llegar al pesebre donde le encuentran junto a Maria y José.
En Venezuela se acostumbra realizar las hallacas el 23 y/o 24 de Diciembre para realizar la tradicional cena de Nochebuena, la cual se compone de hallacas, pan de jamón, pavo o pernil de cochino, jamón "planchado", vino o Ponche crema; la mesa se adorna con quesos variados, avellanas, nueces, turrones, galletas (y golosinas variadas), panetón... Luego a las 0:00 los niños abren sus regalos traídos por el Niño Jesús y los adultos realizan un intercambio que puede ser familiar, entre vecinos y/o amigos y la familia realiza un Brindis por la unidad familiar, luego el 25 se ponen la ropa a estrenar y salen a compartir, por lo general a un parque, río o playa o salen a compartir.
También la Nochebuena se le conoce de esta manera a la planta Euphorbia pulcherrima originaria de México, que en otras partes es llamada Flor de Navidad.
Referencias bibliográficas