| Aprender con apoyo de los recursos tecnológicos |
| Mtra. Ma. de Lourdes Ascencio Huertas |
El impacto que presenta el desarrollo tecnológico ha repercutido en la política, economía, cultura y educación, propiciando una nueva visión de hombre y sociedad a nivel mundial, por lo que no es difícil de entender que la práctica pedagógica se haya convertido en un elemento clave para hacer de los nuevos modelos propuestas innovadoras que permitan re conceptualizar la forma de aprender y enseñar.
Bajo este panorama, la educación tiene mucho por hacer, desde atender los requerimientos que siempre le han sido asignados, como integrar al individuo al grupo social al que pertenece, hasta satisfacer las demandas y necesidades que presenta la sociedad contemporánea en la primera década del Siglo XXI.
Ante tal situación han sido desarrolladas diferentes modalidades pedagógicas en las que se encuentran alternativas presenciales, no presenciales y mixtas que orientan el proceso de enseñanza-aprendizaje y que conllevan nuevas formas de concebir sus componentes y la relación que existente entre ellos.
Pero ¿qué tanto estamos capacitados para ser sujetos autónomos, autogestivos y responsables de nuestro propio aprendizaje?
Sin duda se trata de un cuestionamiento complejo que nos invita a reflexionar sobre el desarrollo de habilidades y competencias que hemos alcanzado o que quizás debemos desarrollar si es de nuestro interés formar parte de un programa en modalidades alternativas.
De hacerlo es necesario saber que para poder llevar a cabo un programa a distancia de manera exitosa se necesita: QUERER, PODER y SABER. El primero se refiere a que debemos estar lo suficientemente motivados para poder aprender, por eso es muy importante que estar en la mejor disposición para hacerlo y que el conocimiento se visualice como un algo que nunca termina. El segundo, el poder, se refiere a las capacidades y aptitudes con las que se cuenta o habrá que desarrollar, ya que estudiar a distancia es un proceso gradual, que además de compromiso y perseverancia necesita de algunas habilidades. Y el tercero, el saber implica programación del estudio, organización del trabajo, tiempo efectivo de dedicación, técnicas de lectura, hábitos de escucha en clase, realización de resúmenes y esquemas y memorización, usando varias técnicas.
Así pues, puede decirse que aprender de manera autónoma e independiente con apoyo de recursos tecnológicos es un proceso gradual, en donde están en juego muchos procesos cognitivos que hemos desarrollado desde niños y que son indispensables para sacar provecho de la información que recibimos de manera indiscriminada en nuestros días, implica también tener conciencia de cómo uno aprende, de los mecanismos que estamos usando, de cuales son las maneras más eficaces para aprender, donde se destaca la manera de entender, analizar y aprender las cosas del exterior por los medios que a cada uno le parezcan convenientes o cómodos.

En este contexto, la experiencia demuestra que existe un mayor aprovechamiento e involucramiento de los estudiantes en su propio proceso de aprendizaje, cuando cuentan con la motivación, el interés y la actitud para llevarlo a cabo, logrando que el conocimiento adquirido sea significativo, de tal manera que éste se pueda utilizar de forma efectiva en el momento que lo amerite y que sea pertinente para sus vidas.
También es muy importante que los estudiantes tengan claridad respecto al estilo de aprendizaje que tienen, pues aunque si bien todos coincidimos en el aprendizaje visual, auditivo y kinestésico (relacionado con sensaciones de tacto o movimiento), alguno de ellos es el que predomina. Así pues en la medida en que se tenga mayor claridad al respecto, se podrá sacar mayor provecho de las técnicas de estudio para cada uno, facilitando el logro de los objetivos que se pretendan alcanzar.
Pero ¿cómo saber cuáles son las técnicas de estudio más utilizadas y que pueden ayudar a lograr un estudio independiente más eficaz?
En realidad se trata de técnicas que también es factible utilizar en la educación presencial y que se tienen su origen en la lectura así como el análisis y la comprensión de la información, entre otros pueden mencionarse: el subrayado, los esquemas, los resúmenes, la elaboración de fichas, los cuadros sinópticos, los mapas conceptuales, las preguntas y la interpretación del texto.
En lo que concierne a las posibilidades que nos ofrece Internet, basta decir que es inimaginable la cantidad de información a la que nos da acceso, sin embargo dado que no todo es verídico, científico y está comprobado es necesario seguir algunos pasos para poder verificar su autenticidad, para iniciar debe hacerse la búsqueda de la información, después se debe hacer una selección de la que más nos interesa, posteriormente habrá que revisarla y, procesarla, para posteriormente hacer el análisis y ver la posible aplicabilidad que le podemos dar en diferentes contextos.
http://www.terra.es/
http://www.altavista.es/
http://www.google.com/
http://www.yahoo.es/
http://www.altavista.com/
http://www.bing.com/

En general usar Internet implica adentrarnos al mundo de la tecnología, y de manera adicional a la información que podemos encontrar en ésta, también nos brinda la posibilidad de participar en foros de discusión, hacer uso del chat (desde el ámbito educativo), crear y participar en blogs, ver y crear videos, podcast (audios), libros y revistas digitales, así como crear y fortalecer las comunidades virtuales y las redes sociales, entre otras.
Ahora bien, si partimos de que Internet nos brinda la oportunidad de estar informados constantemente, también es cierto que debemos hacer uso de este con mucho cuidado y respeto, pues de lo contrario se estaría concurriendo en varios delitos legales, relacionados tanto con los Derecho de Autor y la Propiedad Intelectual. Por ello es muy importante que se tome consciencia al respecto, es necesario procesar la información y ampliar el conocimiento, por lo que “copiar” y “pegar” queda prohibido, la sociedad del conocimiento implica analizar y gestionar la información y hacer uso eficiente del manejo de las herramientas que pone a nuestro alcance.
En suma, aprender en la era de la tecnología con todos los recursos que nos proporciona Internet puede ser una gran aventura en la que podemos leer, escuchar, imaginar e incluso divertirnos. Sin embargo, es muy importante que cada estudiante reconozca su estilo de aprendizaje, que defina las técnicas que le facilitan el estudio, sepa hacer uso de los recursos que brinda la tecnología, pero sobretodo, que se encuentre motivado e interesando para llevar a cabo un proceso de esta naturaleza, ello le permitirá desarrollar las habilidades y competencias que requiere el mundo competitivo del cual formamos parte, pero sobre todo harán que la persona se encuentre en constante y continuo proceso de formación durante toda la vida.
Referencias bibliográficas