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Con Espíritu Emprendedor "Un enfoque diferente, para un futuro mejor" |
| Lic. Lilian Alfaro |
Hebreos 11:1
"Ahora bien, la fe es la certeza de
lo que se espera, la convicción de
lo que no se ve."
Me gustaría empezar con la palabra “México”. ¿Qué significa para nosotros? ¿Qué sentimos? ¿Qué pasa en nuestro corazón si hemos estado lejos de casa?
Para ti y para mí, que somos mexicanos, es imprescindible emocionarnos cuando hablamos de nuestro país. Porque no es sólo violencia, no es sólo criminales, no es sólo inseguridad; es mucho más. México es un país libre, soberano, independiente, lleno de riquezas naturales y culturales, con un clima generoso, habitado por ciudadanos gozosos de libertad de expresión, de libre albedrío para poder tomar nuestras propias decisiones, tanto en el ámbito laboral como en el académico.
Afortunadamente, tuve la oportunidad de trabajar y estudiar en Alemania por un año. No es mucho tiempo; sin embargo, lo suficiente como para darme cuenta del por qué es un país tan desarrollado; aún cuando no es el más privilegiado en muchos aspectos. Y la razón, es simple. Porque están preparados. Porque su mentalidad es tan pecaminosamente objetiva y su nacionalidad tan arraigadamente inculcada, que crecen motivados, orgullosos de su país, porque hay opciones de desarrollo o al menos, las conocen a tiempo.
El intercambio cultural que sufren por ser un país europeo céntrico, es muy enriquecedor. La juventud europea viaja desde temprana edad para prepararse. En la empresa donde laboré, tuve la experiencia de ver a los becarios de 19 ó 20 años, solos, en México; aprendiendo otro idioma, involucrándose culturalmente, disfrutando de nuestras playas, de nuestras costumbres, del Sol, que sólo gozan de tres meses al año.
Valoré nuestra cocina mexicana. Al observar el estricto orden en que viven, que a veces raya en opresión, sopesé mi libertad y mi independencia. Comprendí que contamos con infinidad de opciones, incluso para estudiar. Becas, financiamientos, apoyos, pero no hemos aprendido a utilizarlas.
Estando allá, experimenté los sinsabores de una imagen minimizada de México y eso, no lo soporté. Prometí regresar a casa para lograr cambiar, de algún modo, ese concepto. Se requiere de mucho esfuerzo de todos los mexicanos. Sé que levantar a México de todos los problemas que nos aquejan no es tarea fácil, pero tampoco imposible. Sintamos nuestras raíces y dejemos correr sangre de triunfo en nuestras venas. Todos tenemos las mismas capacidades, sólo es cuestión de fomentar ese espíritu emprendedor y tener un enfoque diferente, para un futuro mejor. Preparémonos para mantener nuestra independencia, sembremos ideas nuevas, cosechemos resultados con calidad. Compitamos al cien por ciento. No dejemos de estudiar, de enriquecer nuestro espíritu. Nuestra misión como personas y como mexicanos es demostrar que somos hermanos, que tenemos espíritu de lucha y que nadie nos puede discriminar en ningún lado.
Si inculcamos a nuestros niños desde pequeños, no la opción, sino la obligación de estudiar, estaremos contribuyendo, pero más ganaremos si les hacemos comprender el por qué deben prepararse, por qué deben esforzarse, sirviendo nosotros como ejemplo. No es cuestión de obtener buenas notas y estar en el cuadro de honor. Cambiemos ese enfoque y digámosles, el cuadro de honor y la excelencia van de la mano, no uno después del otro.
“Porque estar en México, no debe ser un condicionamiento, debe ser un sentimiento, un pensamiento y un compromiso con nuestro país.” L. Alfaro.