| El Adviento |
| Miguel Ángel Flores Aguilera |
Es el primer periodo del año litúrgico cristiano, en el cual los feligreses se preparan para la conmemoración del nacimiento de Jesús y para renovar la esperanza de la segunda venida de Cristo Jesús…
El Adviento viene del latín: Adventus Redemptoris,“Venida del Redentor”
Durante el adviento preparan la Iglesia y los hogares una corona de flores, listones, ramas de pino, frutas y velas, llamada Corona de adviento con cuatro velas, una por cada domingo de adviento.
A cada una de esas velas se le asigna una virtud que hay que mejorar esa semana, el amor, la paz, la tolerancia y la fe.
El Adviento comienza del Año Litúrgico y empieza el domingo siguiente de la fiesta de Cristo Rey, próximo al 2 de diciembre y termina en la llegada del señor el 24 de diciembre, que forma una unidad con la Navidad y la Epifanía.
Las lecturas bíblicas de este tiempo de Adviento están tomadas sobre todo del profeta Isaías para la primera lectura, también se recogen los pasajes más proféticos del Antiguo Testamento señalando la llegada del Mesías.
Isaías, Juan Bautista y María de Nazaret son los modelos de creyentes que la Iglesia ofrece a los fieles para preparar la venida del Señor Jesús.
La Corona de Adviento tiene su origen en una tradición pagana europea que consistía en prender velas durante el invierno para representar al fuego del dios sol, para que regresara con su luz y calor durante el invierno. Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas. Partían de sus costumbres para enseñarles la fe católica.
La corona está formada por una gran variedad de símbolos:
La forma circular, símbolo de ausencia del principio y fin, nos refiere a la eternidad de Dios, nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe terminar.
Las ramas verdes símbolos de la esperanza y vida, y Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante de nuestras vidas debe ser el llegar a una unión más estrecha con Dios.
Las tinieblas del pecado que ciega al hombre se disipan cada vez que encendemos una vela. Son cuatro las que se ponen en la corona y se prende una cada domingo de adviento al hacer la oración en familia. Tres de estas velas son moradas que nos recuerdan el deseo de ser mejores y perfeccionarnos cada día. La vela rosa está destinada al último día de adviento que simboliza la alegría del nacimiento de Jesús que ya está muy cerca y se enciende el domingo más próximo a la navidad.
Las manzanas rojas que adornan a la corona representan los frutos del jardín del Edén con Adán y Eva que trajeron el pecado al mundo pero recibieron también la promesa del Salvador Universal.
El listón rojo representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve.
Los domingos de adviento la familia o la comunidad se reúnen en torno a la corona de adviento. Luego, se lee la Biblia y se hace alguna meditación. La corona se puede llevar al templo para ser bendecida por el sacerdote.
Hoy en día nuestra cultura occidental ha cambiado el modelo para transformarse en la corona que se coloca en las puertas de entrada de los hogares.
Aquí puedes consultar las lecturas que se utilizan:
Bibliografía